La cantidad de menores de edad que han ingresaron al Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes no alcanza a representar ni el 1% de la población menor de edad colombiana estimada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadísticas (DANE).
- NiñezYA. Aumentar las penas no es la salida. El Código de Infancia y Adolescencia, exige un proceso pedagógico, específico y diferenciado respecto del sistema de adultos conforme a la protección integral. El Sistema afronta retos para garantizar las finalidades del Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes – SRPA que garantizan su interés superior.
- NiñezYA. Asegurar la formación y el acompañamiento a las familias de los y las adolescentes privados de libertad en el SRPA o en procesos de semi-internamiento o sanciones pedagógicas, que garantice la continuidad y el éxito del proceso.
- NiñezYA. Fortalecer la atención, operación e inversión en una real implementación del SRPA desde su carácter pedagógico y de justicia restaurativa.
Bogotá 2018. Cifras del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, ICBF, evidencian que desde el 15 de marzo de 2007 hasta el 30 noviembre de 2017, el Sistema de Responsabilidad Penal para Adolescentes (SRPA) atendió un total de 241.144 jóvenes. De ellos, el 88% eran hombres y el 12% mujeres. Estos datos muestran, además, que la mayor incidencia de delitos cometidos se concentra en las edades entre los 15 y los 17 años, abarcando de esta manera el 88% de los casos.
Un estudio de esta misma entidad, pero realizado en 2015[1], da cuenta de la realidad de los adolescentes en conflicto con la ley y refleja que han sido las condiciones económicas, sociales y familiares adversas las que han facilitado la comisión de actos delictivos y también el camino de quienes buscan a los menores de edad para llevarlos a delinquir.
Las cifras del ICBF, evidencian que de la totalidad de los delitos cometidos por los adolescentes, en el 37% de los casos fueron capturados por infracciones en las que eran utilizados por un adulto: Tráfico, fabricación o porte de estupefacientes y Tráfico y porte de armas.
Todo lo anterior evidencia que a estos adolescentes se les han vulnerado uno o más derechos fundamentales. Un informe de la Procuraduría General de la Nación – Instituto de Estudios del Ministerio Pública[1], señala que el perfil de estos adolescentes muestra que ellos también fueron víctimas así: el 100% víctimas de maltrato infantil; el 76% víctimas de violencia sexual; el 89% carencias afectivas; el 86% consumen sustancias psicoactivas; el 33% de los infractores fueron trabajadores infantiles; el 44% delinque como medio de subsistencia y el 41% ha sido habitante de calle (Hombre) y 63% (Mujeres).
[1] Estos son algunos datos del informe Pescadores de ilusiones: niños y jóvenes infractores de la ley penal: política pública, reeducación y sistema de responsabilidad penal para adolescentes (Ley 1098/2006), de la Procuraduría General de la Nación, que mostró cómo los adolescentes que ingresaron al sistema de responsabilidad penal, eran víctimas de diferentes violencias.
[1] Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Observatorio del Bienestar de la Niñez; Organización Internacional para las Migraciones – OIM; USAID; Colombia Joven. Estudio: ‘Adolescentes, jóvenes y delitos: Elementos para la comprensión de la delincuencia juvenil en Colombia’.

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