Solamente la práctica de lactar a libre demanda a un recién nacido puede demandar entre 6 y 8 horas al día de la madre, por lo que una red de apoyo sólida que cuida del bienestar de la madre y el recién nacido puede ser la garantía para lograr la lactancia materna exclusiva.
De acuerdo con un estudio realizado por la revista Pediatrics[1] “La eficiencia de la lactancia materna es mucho mayor cuando los padres participan desde el nacimiento hasta las 6 semanas posparto. Además, el apoyo de los padres y su acompañamiento ayuda a las madres a perseverar cuando se sienten cansadas, frustradas o inseguras.” No obstante, este acompañamiento no es posible o es limitado en la gran mayoría de los casos. La lactancia como parte esencial de los cuidados del nuevo miembro de la familia necesita del respaldo de padres, madres, tíos, hermanas y hermanos, así como del apoyo de la comunidad.
[1] http://pediatrics.aappublications.org/content/early/2014/11/25/peds.2014-1416
“La lactancia como la crianza es responsabilidad de la familia, como también lo es de la comunidad. El respeto y cuidado de todos los que rodean la vida de los niños pueden hacer que su desarrollo se de en un entorno protector.. El apoyo participativo del padre y de todos los que conforman sus redes de apoyo primarias blindan al binomio madre-hijo para que puedan ejercer con tranquilidad su lactancia, sin importar el lugar dónde lo hagan o la edad del bebé. Solo de esta manera lograremos incrementar esta práctica saludable y así acercarnos más a Gen Cero[1]”, resalta Paula Escobar, Directora de la Fundación Éxito.
La primera hora y los primeros seis meses son irremplazables en la lactancia
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS)[2], si todos los niños fueran amamantados, cada año se salvarían unas 820.000 vidas infantiles. La Organización explica que los bebés deben ser amamantados exclusivamente con leche materna hasta los seis meses y mantener esta práctica hasta los dos años o más, de manera complementaria a la alimentación.
La hora de oro: Poner el recién nacido al pecho durante su primera hora de vida, asegura que el bebé reciba importantes nutrientes a través del calostro, que es la primera leche. También, llamado oro líquido por su color amarilloso, el calostro posee un alto contenido calórico, vitaminas A y E, secreciones de inmunoglobulinas para la prevención de enfermedades, y está lleno de linfocitos capaces de destruir las infecciones. Pero además, el limitar el contacto inmediato de la madre y el bebé es contraproducente emocionalmente para los dos, ya que no solo irrumpe en la consolidación del vínculo afectivo, sino que propicia la ingesta de sucedáneos de la leche materna.
[1] Gen Cero es un movimiento nacional liderado desde el año 2013 por el Grupo Éxito, a través de su Fundación, que busca reunir al sector público, privado, organizaciones no gubernamentales, academia, medios de comunicación, líderes sociales y comunidad en general para lograr erradicar la desnutrición crónica en los niños menores de cinco años en Colombia en el año 2030.
[2] http://www.who.int/features/factfiles/breastfeeding/es/

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