Save the Children Colombia insta al Gobierno y a las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) a que se busquen todas las condiciones para no se retrase más y se dé la salida urgente de todos los menores de edad que todavía se encuentran en las filas de las FARC, recordando que todos ellos y ellas son víctimas del conflicto. Además, insiste en la necesidad de garantizar la restitución de los derechos de estos niños, niñas y adolescentes que deberán tener unas medidas de protección y apoyo especiales.}

 “Hacemos un llamado a las instituciones garantes de derechos y a las FARC a que hagan todo lo posible por asegurar que se cumpla el compromiso ya establecido de entregar a los menores de 15 años y que se establezca la hoja de ruta para la desvincular a todos los demás niños y niñas mayores de 15 años, desarrollando un programa integral de atención, haciéndolo de la manera más rápida y segura posible para poder devolverles, como niños, niñas, adolescentes y ciudadanos que son, todos sus derechos,” afirma María Paula Martínez, Directora de Save the Children Colombia.

La base de datos del Programa Especializado del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF) comprende el periodo entre 1999 y el 30 de abril de 2016, y establece que el total de niñas, niños y adolescentes desvinculados en este periodo fue de 5.984. De los 3.609 de niños, niñas y adolescentes desvinculados de las FARC que ingresaron al Programa Especializado, el más alto número de ellos ingresó en el año 2003 cuando se desvincularon 404.

 Pero la cifra es lo de menos: un solo niño o niña reclutado irregularmente tiene que ser la prioridad de cualquier acuerdo de paz. Su entrega es una muestra de que realmente se empieza a transitar hacia un país que fundamenta su reconstrucción en la prevalencia de los derechos de la niñez. Estos niños, niñas y adolescentes, antes de su vinculación, ya venían de contextos adversos – de violencia, pocas oportunidades, maltrato, poco acceso o nulo a la educación y a la salud, entre otros.

“Hablaremos de la verdadera paz y reconciliación cuando Hasta el último niño o niña tenga todos sus derechos garantizados. No podemos olvidar que ellos y ellas terminaron en la guerra porque previamente como familia, o como sociedad o como Estado les fallamos. No podemos perder esta oportunidad. Desde Save the Children Colombia reconocemos la importancia de la firma del acuerdo con las FARC como un hecho histórico para la paz del país, pero también sabemos del reto que aún tenemos como sociedad colombiana para promover la paz y la reconciliación a nivel nacional y en el territorio,” enfatiza la Directora de Save the Children Colombia.

La organización enfocada en la niñez hace un llamado a la sociedad, a las empresas, a los centros educativos para que hagan parte de la paz abriendo sus puertas y acompañando los procesos de estos niños y niñas que perdieron su niñez en un conflicto que no era suyo, asegurando llegar “Hasta el Ultimo Niño y Niña” que fue reclutado.

“Igualmente, consideramos que es clave garantizar el cumplimiento de la Ley 1448 de 2011, más conocida como la “Ley de Víctimas y Restitución de Tierras”. Asimismo, la implementación del “Protocolo de participación de niños, niñas y adolescentes víctimas del conflicto armado colombiano”, en el marco de la Resolución No. 00623 de 2014 expedida por la Unidad para Atención y Reparación Integral a las Víctimas (UARIV). Este protocolo es esencial para que la niñez afectada haga visible su realidad y se tenga en cuenta sus voces y opiniones,” concluye María Paula Martínez.

No hay un solo derecho que no sea vulnerado cuando un niño, niña o adolescente participa en una guerra.

– Derecho a la identidad

– Derecho a la vida y al amor

– Derecho a tener una familia y no ser separados de ella.

– Derecho a la educación

– Derecho a la salud.

– Derechos sexuales y reproductivos.

– Derecho a ser protegido contra en uso de estupefacientes.

– Derecho al buen trato.

– Derecho a la libre expresión.

– Derecho a la Libertad.

– Derecho a la recreación.

– Derecho al arte y a la cultura.

 – Derecho a una sana nutrición.

Es necesario que las instituciones responsables cuenten con todo lo necesario para asegurar que se reestablecen de manera integral los derechos de estos niños, niñas y adolescentes, entrando en juego con un papel fundamental todas las instituciones que hacen parte del Sistema Nacional de Bienestar Familiar (Ministerios de Salud, Educación, Interior, Trabajo, etc.) cuyo articulador es el ICBF.

“Como sociedad, como país debemos recibirles con el compromiso de hacerles sentir incluidos, aceptados, participes y parte fundamental de la construcción de la paz y la reconciliación en los territorios, reconociéndoles como sujetos de derechos, que han sido víctimas y que hay que reparar. Ellos y ellas necesitan sentirse bienvenidos y necesitan saber que pueden tener un proyecto de vida y que como país, como sociedad nos haremos cargo de ello, ¡pero esto necesitamos hacerlo ya!” manifiesta Maria Paula Martinez.

 

EN CIFRAS

Fuente: Programa de especializado para la atención a niños, niñas y adolescentes víctimas de reclutamiento ilícito que se desvinculan de grupos armados organizados al margen de la ley del ICBF (en adelante Programa Especializado del ICBF).

La base de datos del Programa Especializado del ICBF comprende el periodo comprendido entre 1999 y el 30 de abril de 2016, y establece que:

  • El total de niñas, niños y adolescentes desvinculados en este periodo fue de 5.984. De este total, un 83% (4.954) proviene de entregas voluntarias y un 17% (1.030) de lo que el programa denomina recuperado.
  • De este gran total 4.271 eran niños (71%) y 1.713 niñas (29%).
  • El 84% (5.019) de los niños y niñas desvinculados no presentan ninguna pertenencia étnica, el 9% (571) son indígenas y el 7% (394) son afrocolombianos.
  • Asimismo un 60% (3.609) de los niños, niñas y adolescentes se desvincularon de las FARC un 18% (1.055) de las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) y un 16% (947) del Ejército de Liberación Nacional (ELN).
  • De los 3.609 niños, niñas y adolescentes desvinculados de las FARC que ingresaron al Programa Especializado, el más alto número de ellos ingresó en el año 2003 cuando se desvincularon 404.
  • De la totalidad de menores de edad que ingresaron al programa del ICBF se tiene que las edades de mayor vulnerabilidad están entre los 14 y los 17 años.
  • La mayoría de los niños y niñas desvinculados tienen un bajísimo nivel educativo. La gran mayoría; 3.750 niños; es decir el 62.1% cursaron algún grado de la primaria. No tenían ningún grado de escolaridad 487 niños, niñas y adolescentes (8.13%) y 3720 (62.1%) niños, niñas y adolescentes tenían algún grado de primaria